19 junio 2006

...ai guana bi sombodi...

'Tía, tendrías que estar aquí', me dice gritando mi amiga entre acordes de guitarra a través del móvil. '¿Quieres escuchar a los WASP?' Blackie Lawless continuó su show a través de mi teléfono. Creo que fueron las 3 últimas canciones.

Este tipo de gestos hacen que tu rutina cambie, que se te cambie la cara de besugo que se te ha quedado tras 3 días de ordenador sin cuartel mañana, tarde y noche, con sus madrugadas incluidas. Esos 3 días me dejaron, casi, el encefalograma plano.

Ahora, vuelta a la rutina, otra vez, pero puedo gritar eso de...


[...]
Cos I, I got the guts to be somebody ...to cry out
I wanna be somebody, Be somebody soon
I wanna be somebody Be somebody too
[...]



Sé que alguno no se acordaba de que hoy era lunes y que tenía que trabajar. ¡Qué mal se llevan las resacas de cerveza en la 'office', eh!

16 junio 2006

Uouououoooooo...

Hacía tiempo que no buscaba alguna canción para poner por aquí. En esta ocasión, he optado por poner el tema que versionaban los de "¡Vaya Semanita!" en el anterior post. Han pasado ya unos cuantos años desde que saliera "Senderos de Traición" y desde que esta canción, "Entre dos tierras", se convirtiera en un himno, en un gran clásico de Héroes del Silencio. Quince años, si he calculado bien.




Tachados de engreidos en su tiempo, siguen contando con grandes masas de fans que desean su regreso a los escenarios, tanto en Europa como en América Latina. Lo cierto es que o te gustaban o los odiabas, no dejaban indeferente a nadie.

15 junio 2006

... Entre dos autoescueeeeelas...

¡Qué gran verdad! Estos de "¡Vaya semanita!" pueden con todo.



Pronto tendrán que preparar otra pieza para el dinero que van a ganar las autoescuelas con el carnet por puntos...

14 junio 2006

Con un par

Cuando se quiere hacer referencia a que alguien, casi siempre de género masculino, es valiente y con iniciativa, se dice que "tiene un par (de)", o que hace algo "con un par (de)". Pues bien, varios pares de huevos ha recibido Mariano Rajoy en su periplo catalán apoyando el "no" en el próximo referendum del Estatut, que tantas páginas ha ocupado en los últimos meses en la prensa (o minutos en radio y televisión, a elección del lector). El caso es que soportó "lo que le echaron".

Arrojar frutas y verduras podridas así como huevos era una práctica habitual en el teatro del Siglo de Oro cuando la obra no gustaba. Pues será que no gusta el "no", el "no" con el matiz del Partido Popular. Sin embargo, uno de los derechos conseguidos en este país fue la libertad de expresión, de pensamiento, de ideas y opiniones a través de la palabra, el escrito y cualquier medio de difusión (artículo 20a de la Constitución), que tanto tiempo permaneció condenada al silencio y tanto sufrió la censura y el exilio en España.

Claro, será que Rajoy no habla "catalán en la intimidad". Será que, como es del Partido Popular, no tiene derecho a alzar una voz contraria al proceso estatutario, no tiene derecho a apostar por una de las opciones en un referendum (sí, no, en blanco y abstención); será que, en definitiva, no tiene apoyos. Y, por eso, recibe una lluvia de abortos de gallina.

Me imagino la situación si fuera a la inversa, si el Partido Popular estuviera en el gobierno, si fueran los votantes del Partido Popular los que tiraran los huevos: pronto aparecerían los gritos de "esto nos pasa por un gobierno facha".

Caemos siempre en los mismos errores: no respetamos las opiniones contrarias, se habla de "diálogo" y "tolerancia" y nos pasamos tan bellas palabras y su significado por el arco del triunfo, estemos del lado que estemos: del sí o del no, de la izquierda o de la derecha, del blanco o del negro...

Seguiremos, pues, tirando huevos.

09 junio 2006

Insolación

Diez mosquitos se suicidaron la pasada noche en la pantalla del ordenador. El aparato emitía efluvios procedentes desde el averno que incrementaban la sensación de agobio y bochorno en la habitación. Guiados por la luz, los bichejos iban cayendo uno a uno chocando contra las15'4 pulgadas.

Mientras tanto, dos ventanitas subían y bajaban, se iluminaban de naranja indicándome que Circe y Ana continuaban con otras partes del trabajo conjunto que tenemos que presentar mañana. Y, entre cuestiones de HTML y dudas más que razonables, comenzaron a surgir las temidas y tan divertidas "idas de olla", que empiezan por una pequeña y, al final, no se sabe cómo parar. Una idea absurda lleva a otra cada vez más absurda; y, al final, la bola es tan grande que no se puede frenar porque siempre surge otra idea más escandalosa que la anterior que hay que compartir.

En este tipo de situaciones influyen varios factores: las personas con las que estás hablando, las horas que lleven delante del ordenador (y las horas que lleves tú, claro), el cansancio mental o cuánto ha subido el mercurio en los últimos días. En ese cocktail surgen los mejores "brainstormming" de sandeces, algunas elevadas al cuadrado, que provocan, incluso, lágrimas y dolores abdominales. Se trata, pues, de unos momentos intensos de risa incontrolada compartida... a través de la red. Al día siguiente, ves las caras de tus interlocutores y lo mínimo que puedes hacer es esbozar una sonrisa para, tras cinco segundos, comenzar a reir a carcajada limpia sin haber dicho una palabra al respecto.

Y, no, esto no es fruto de una incipiente locura, que podría ser compartida, sino de la insolación, ya sea del sol o de la pantalla de un ordenador.